"El Show de Truman"
¡Hola lechuzas!
Bienvenidos a la tercera entrada de mi blog. Hoy hablaré sobre la película "El Show de Truman".
¡Espero que disfrutéis leyendo!
"El Show de Truman" es una película basada en la vida de una persona la cuál está grabada las 24 horas del día sin darse cuenta, desde que nació hasta su adultez.
El mundo que Truman conoce no es real. Vivía en un mundo en donde todo estaba controlado y armado. Si pensamos que existe un mundo real y un mundo falso, esto implica tener que reconocer que existen personas que conocen la verdad y otras que viven en la ignorancia.
A veces somos ignorantes por falta de interés y miedo a conocer la verdad. Pero Truman, en la última escena, decide conocer la verdad (el mundo de las ideas) y dejar la ignorancia.
Es en este momento final cuando la hipótesis del genio maligno se nos presenta en toda su crudeza. Ante las palabras de Christof de que le conoce mejor de lo que Truman mismo se conoce, éste replica diciéndole que “nunca has tenido una cámara en mi cabeza” asumiendo así que su “interioridad” ha estado siempre a buen recaudo, inalcanzable para el genio maligno.
El idealista Truman lo está siendo ahora más que nunca. Pero si asumimos la tesis central de todo materialismo, a saber, que son las condiciones reales de existencia las que determinan la conciencia y, en el caso de Truman, todas ellas han sido controladas por el genio maligno ¿Cuál es esa interioridad de la que habla Truman? Su error es considerar que su conciencia sólo podría ser manipulada y controlada cuando Christof tenía todo lo que necesitaba. ¿Para qué iba a necesitar entonces poner una cámara en su cabeza?
En la película se ve claramente reflejado el dualismo, ya que se aplica, en particular, a la doctrina que afirma la existencia de dos principios o poderes opuestos: el bien y el mal. En este caso, la ciudad en la que vivía Truman, (idealizada y perfecta) con el mundo exterior, (la realidad imperfecta).
Por otra parte también vemos algo presente el esencialismo ya que describe la esencia, lo que hace que Truman sea lo que es, por oposición a las contingencias, lo que es accidental, cuya ausencia no cuestiona la naturaleza de él, la condición o su identidad.
Esta película está basada en el mito de la caverna de Platón, ya que para él, el mundo de las ideas es donde el alma del hombre encuentra el conocimiento.
La caverna es la prisión de la apariencia, de lo realmente sensible, de reflejos e imágenes, mientras que el mundo ideal y la idea del bien, son el verdadero conocimiento. En este caso, la caverna de Truman, era esta ciudad ficticia en la que él vivía. Ese era el mundo sensible porque es la realidad falsa, ya que el director del show quiso crear un lugar estructurado y perfecto para Truman, manipulando su vida.
Porque como bien decía Platón, a veces es necesario que salgamos de la caverna para entender cómo es la realidad y tener pensamiento crítico, ya que los seres ocultos en esa caverna son incapaces de cuestionar la realidad aparente que tienen enfrente, por lo que su conocimiento del mundo se reduce a una pequeña proyección de la realidad.
Platón también nos dice que hay que desconfiar del conocimiento que nos proporcionan los sentidos y confiar en el conocimiento que nos proporciona la razón (las ideas). Truman desconfía del mundo sensible, por consiguiente decide buscar la verdad y le hace caso a lo que su razón y conciencia le dicta sin importar el dolor que le provoque.
Truman vive feliz y ajeno a todo, dentro de la enorme cúpula que le han construido como ciudad. Y cuando sospecha algo o tiene un poco de duda, no puede salir de ese mundo porque está controlado por los miedos e inseguridades que le han inducido en la infancia (por ejemplo, el mar y el trauma con su padre). Pero llega un momento en el que ya no puede obviar sus dudas, porque su mundo no es el de antes.
A raíz de todo esto, podemos llegar a la conclusión de que hay otras muchas películas como por ejemplo la de "Matrix" en la que se refleja el mito de la caverna y es semejante a "El Show de Truman".
En Matrix el protagonista sospecha que lo que vive no es la realidad. Busca incansablemente, hasta que aparece alguien que lo guiará en su salida de la caverna, una vez más.
El personaje elige tomar una pastilla especial para ver la realidad, y una vez que el gesto se ha consumado, y luego de diversas manipulaciones, ingresa en la Realidad. Un mundo increíble, espantoso, donde son criados fetos en campos en los cuales luego se los cosechará para dar energía a las máquinas: nuestro hombre asiste perplejo a un escenario que en nada se parece al mundo aparente en el cual ha vivido.
Tanto la salida del set, por decisión, que realiza Truman en el final de la película, como la salida del "útero-máquina", que realiza el personaje de Matrix, constituyen la salida del filósofo a la realidad.
En verdad, todos somos Truman. La única opción que tenemos de ser auténticos es cuando ese despertar de la conciencia, se produce en nosotros. Y solo nuestra voluntad nos ayuda a superar el miedo que nos pueda deparar el futuro.
Cuando se produce en nosotros ese despertar de la conciencia, adquirimos energía para salir de la zona de confort y de nuestro entorno, motivados por la sensación de que alejándonos veremos las cosas más claras, para luego, desde nuestro interior, preguntarnos: ¿Qué quiero hacer con mi vida? ¿En qué creo o confío? ¿Cuál es mi verdad?
Concluyendo, la película refleja cómo todos podemos ser manipulados así como lo fue Truman. Vivimos en un mundo de constante manipulación y engaño y muchas veces nosotros permitimos que esto suceda.
Lo que Platón propone es que hagamos lo mismo que hizo Truman: abandonar la falsedad para encontrar la verdad.
¡Eso es todo por hoy, lechuzas!, espero que os haya gustado esta ligera reflexión sobre la película "El Show de Truman".
Y recordad: ¡Sapere Aude!
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